Mostrando entradas con la etiqueta Mermelada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mermelada. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de febrero de 2014

MERMELADA

                                                                   


      En La Puebla, siempre, cada invierno, hacía mucho frío, un frío duro y seco como era normal en aquel lugar; el clima y la vida también. La humedad se podía oler y verse reflejada en cada uno de sus rincones, en las callejuelas, en los campos con sus retorcidos árboles como si estuvieran cobijándose del viento, en las viejas casas de piedra del pueblo y en sus hielos colgando de sus fachadas en las gélidas mañanas del invierno. Casi se podía, incluso, escuchar el frío. Cuando entrabas en casa y te acercabas al fuego del hogar, las gafas se te empañaban por el cambio brusco de temperatura. No había nada que se le pudiera comparar a excepción de una y que provenía de la misma fuente de creación: el calor.