martes, 4 de febrero de 2014

GET IN ON



Un enorme depredador llamado T. Rex se aproxima a grandes zancadas de glam rock enseñándonos sus afilados dientes de rock psicodélico, mientras nos lanza un aterrador gruñido de hard rock incipiente aderezado con su G.  Les Paul personificada. Corro a esconderme y me siento junto a los Sex Pistols que están atentos a la cacería de esas frágiles herbívoras que bailan juntos a ellos esperando su momento más adelante. Los bongos de Mickey Finn llaman a reunión de la manada para seguir a su macho alfa Marc Bolan mientras Steve Currie y su bajo, la batería de Bill Legend y el piano de Rick Wakeman, que me recuerda a otro, hacen el eco. GET IN ON nos dice que debemos entregarnos en cuerpo y alma en busca de lo que deseamos con la fuerza de todo nuestro corazón. Esos morritos  me recuerdan a otro depredador. En la huida veo como esas inocentes criaturas del escenario son engullidas por las fauces del incipiente punk que las arrolla a toda velocidad. ¿Qué hacías en ese Mini sin carné Marc?. Esperaré agazapado a ver como termina la cacería y saldré a contároslo.

Ramón Pérez Aguilar.



                                                         

lunes, 3 de febrero de 2014

VISITAS GUIADAS


Mariska acudía cada sábado al Museo Nacional de Bellas Artes con el fin de

enamorarse. La tarea, en un principio, no parecía una meta imposible pues allí se

albergaban tantas cosas bellas como para enamorarse una y mil veces sin salir de aquel

lugar. Precisamente por eso mismo, lo que sí era tarea muy improbable sería serle fiel al

mismo amor. La madre de Mariska fue una abnegada profesora de literatura en la

antigua San Petesburgo hasta que la dureza del invierno, la precariedad laboral y  los

cuchillos afilados de la Revolución le hicieron partir hacia Paris en los años 20.

En el deseo de que su hija tuviera una vida mejor le decía: “la inteligencia, el buen

gusto y la educación solo lo podrás encontrar juntas en el arte y si algún día buscas una

persona con esas cualidades, tendrás que buscarlo allí donde haya arte a raudales. ”


sábado, 1 de febrero de 2014

SIMPLY IRRESISTIBLE

No se si mirarlas por si me seducen como Medusa a Perseo, pero esos ojos coronando cuerpos prohibidos y celestiales a la vez, destellan miradas de diablo. Tanta seducción y lujo vacían mi alma de voluntad para llevarme al deseo de la proximidad a ellas. Ese rojo me hace abrir mis sentimientos dormidos y como máquinas de la perfección comienzan a aletear sus cuerpos a la orden de un gentleman llamado Rober Palmer. Una, dos, tres, cuatro cinco ángeles revolotean ritmicamente hacia mi para sobrepasarme hacia el Eden dejando una estela de sexo, soul, jazz y rock and roll. Escotes hunden en su abismo los sueños de los que no están a la altura de las diosas que disfrutan de las fiestas en lugares nunca vistos por los mortales, donde solo te dejan pasar con trajes como los de Bob. Nos tienen contra la pared y nos vacían los bolsillos de lo material, para darnos una doble ración de lujo anhelado.Los afortunados invitados a esas fiestas saben como moverse entre ellas sin ahogarse en las piscinas del éxtasis donde ellas nadan con gafas oscuras. Esos focos a los pies alumbran al rey de las baladas soul blancas.Decidle al taxista que se vaya porque me quedaré un rato en esta fiesta.

Ramón Pérez Aguilar


                                             
                                                                         

CARITAS PINTADAS

                                                                           


Terrazas vacías donde pasa las tardes de otoño la soledad. Caritas pintadas de una sonrisa eterna  se insinúan a alguien ajeno y desconocido. Zorros viejos de colmillos desgastados de roer el fracaso a través de los años, al acecho están de una imposible presa fácil. Gallinas de una sola puesta ya, se disponen para hacerse un último lifting incluso en el cerebro. Masajistas del alma, esteticienes del espíritu, domadores del alma se apresuran en emplearse a fondo con inconformistas del yo. Rebeldes del ¿por qué?, inversores en espejos opacos y asesinos de la partida de nacimiento. Jugadores empedernidos en un juego imposible de ganar, cuna de envites perdidos y faroles apagados se miran, sin verse, al espejo mientras éste les dice que nunca jamás.